La mogolla acompaña las mañanas de miles de hogares colombianos. Suave por dentro, ligeramente dorada por fuera, es de esos panes que no necesitan presentación: se reconocen por el olor antes de verlos. En Delicias Colombianas la horneamos todos los días, siguiendo el mismo proceso con el que empezamos.
Nuestras raíces
La mogolla nació como un pan de trigo integral, pensado para rendir y alimentar. Con los años se fue suavizando, ganando ese toque dulce que hoy la distingue, sin perder el carácter rústico que la hizo parte de la mesa colombiana.
La receta que no cambia
Usamos harina integral, panela y una fermentación lenta que le da su miga húmeda y su corteza pareja. No hay atajos: cada tanda descansa el tiempo que necesita antes de entrar al horno.
El horno de cada mañana
Horneamos desde antes del amanecer para que la vitrina esté lista a primera hora. Es un ritmo exigente, pero es también la razón por la que nuestros clientes saben que siempre encontrarán mogolla recién salida del horno.
Un pan para compartir
Más que un producto, la mogolla es una excusa para sentarse a conversar con un café en la mano. Esa es la idea que queremos que viva en cada mesa donde llegue nuestro pan.